AKAMASOA en lengua malgache quiere decir "Buenos Amigos" y es la Asociación Humanitaria creada formalmente por el padre Pedro Opeka junto a un grupo de jóvenes el 13 de enero de 1990 para ayudar a los más pobres de Madagascar.

Fue creada pensando en un movimiento para luchar contra la pobreza en la que vivía la gente de los basurales en los suburbios de Antananarivo (con quienes el padre Pedro había comenzado a trabajar en 1989), a fin de permitir su reinserción social, económica y, fundamentalmente, humana.

Su lema es: "Servir y no ser servido". Los principales objetivos: rehabilitación y reinserción social de familias desposeídas, retorno a la dignidad, participación responsable de cada uno en su desarrollo personal y el de la comunidad.

Las tres condiciones básicas para formar parte de la Asociación y vivir en sus pueblos son: trabajar, enviar los hijos a la escuela y respetar una regla de convivencia de la comunidad.

Akamasoa ha creado cinco centros poblacionales (compuestos en total por 17 barrios). Tres de ellos están ubicados cerca del basurero municipal (Andralanitra, Mahatsara y Manantenasoa) y dos en el campo (Ambatomitokana y Antolojanahary). En ellos viven cerca de 3.000 familias, representando una población estable de más de 17.000 personas, 60% de las cuales son niños menores a 15 años.

Actualmente, 9.500 niños reciben educación en las cuatro escuelas primarias y en el Liceo, así como en los cinco Jardines de Infantes. Asimismo, los cuatro dispensarios, las seis farmacias y el hospital de Manantenasoa brindan servicios de salud a la población tanto de los pueblos de Akamasoa como de la vecindad.

Cerca de 3.500 personas trabajan en la Asociación, ya sea en educación, salud, seguridad y mantenimiento de los pueblos, como en la cantera, carpintería, taller metal mecánico y talleres de mantelería y cestería.